Si weona, te patearon

Bernardita RuffinelliLa Desdichada: esta es la que amaba profundamente y la patearon. No para de llorar porque el hombre de su vida le dio la PLR, se le derrumbó la existencia, su futuro se ve negro y triste. La gente lo sabe y causa un poco de lástima:  todos sabíamos que ese maricón que la abandonó era su único amor.

La Depresiva: esta es de temer. Todo lo asocia a que ella es penca. Entonces como no merece nada, el pololo la patea, y como ella es penca, entonces nunca va a encontrar otro mino y se va a quedar sola para siempre. Se sumerge en sesiones interminables de música para llorar y mirarse en el espejo con las lágrimas negras de rímel corrido.

La Indolente: es aquella a la que no le importa niuna weá. Tiene tantas cosas mejores que hacer que -con o sin pololo- le da exactamente lo mismo. Aenas sale uno, empieza a buscar al otro y sólo en sus ratos libres, porque tiene tanto que hacer.

La Amigófaga: esta es un clásico de clásico de los tiempos moderno: la que se desquita con el mejor amigo del mino con el que acaba de terminar, no porque el amigo le guste, sino porque sabe que si es con el amigo, el ex se va a enterar rápidamente y la rabia va a ser de proporciones. Es un poquito psicópata, pero los amigos de los pololos siempre quieren que una sea del tipo Amigófaga.

La Carpintera: esta es la que aplica la sabia filosofía popular de que un clavo saca a otro clavo. Apenas termina con el mino se pone como en celo y se le tira encima a cuanto tipo se le atraviesa. Lo más choro es cuando la pelmaza después vuelve con el ex y tiene que hacerse cargo del montón de polvos que se le imputan.

La Sibarita: ella come para olvidar. La pena sólo se pasa con la guata llena, el refrigerador repleto, el velador abultado de chocolates y una lista de películas que acompañen las sesiones de helado con salsa de caramelo. Ninguna pena será devastadora si existe suficiente comida para echarle mano.

La Barwoman: esta es la que se va por los tragos, es como la Sibarita, pero más peligrosa, porque la que se refugia en el copete termina curá y caliente; y pasa de la Desdichada a la Carpintera en un abrir y cerrar de ojos, y como anda borracha, ni discrimina ni recuerda.

La Negá: esta no asume nunca que la patearon, anda por la vida diciendo que se tomaron un tiempo, que están probando a ver qué pasa, que está en una relación abierta. Pero la verdad es que le dieron el zapatazo en la nalga y no es capaz de asimilarlo y seguir con su vida.

La Iluminada: esta es mi favorita:  apenas termina, le viene una iluminación divina que sólo le permite recordar los defectos del ex. Además le encuentra todas las pifias que nunca antes vio y se encarga de demostrarle a todos la cagá de pololo que tenía, mientras agradece profunda y públicamente haber terminado.

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Un comentario

  • ¿Qué decir si todavía no termino de reírme? Bernardita utiliza el “modo Coco Legrand” para mostrar realidades que todos sabemos que existen, pero se nos pasan por el lado, de tan obvias que son.
    ¿Las descripciones? brutalmente buenas y ciertas. ¿Será verdad que la Amigófaga es nuestra favorita? Casi me atrevo a aceptar que la descripción calza con la mía.
    ¡¡¡Grande Bernardita!!!

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